El cerebro político

Conscientes de que ya queda poco para las elecciones generales en España, y aunque parece que todo el mundo tiene ya claro quién va a ser nuestro próximo presidente del gobierno, thegraymatters entra en campaña.  No para apoyar a ningún partido (¿alguno lo merece?), sino para decir cosas de verdad interesantes. Compensaremos así la espectacular capacidad que tienen los políticos españoles para hablar y no decir nada.

Y es que hoy rescatamos un artículo que se publicó en el año 2007 en la revista Nature Neuroscience y en el que se estudia la relación entre la orientación política de un individuo (liberal/conservador) y la actividad de su cerebro. Ya sé que la relación es obvia (tu orientación política viene determinada por tu actividad cerebral), pero lo que hicieron los autores de este estudio fue describir por primera vez una evidencia a nivel neuronal de las diferencias que se supone tienen que existir entre los cerebros de Rubalcaba y Rajoy. Ahí es nada.

El experimento es muy sencillo:

Cada sujeto valora de -5 a 5 su orientación política: -5 sería muy liberal y 5 muy conservador (el estudio se hizo en Estados Unidos, así que liberal equivaldría a la izquierda y conservador a la derecha). Después se le instruye para que pulse un botón cada vez que vea la letra ‘M’ en la pantalla que tiene delante  y para que no haga nada cuando vea la letra ‘W’ (esto es lo que se llama una tarea de Go/No-Go). Pero el punto importante de esta sencilla tarea es que la ‘M’ aparece mucho más que la ‘W’, con lo que los sujetos se acostumbran a responder pulsando el botón… Mientras tanto, los científicos registran, mediante electroencefalografía (EEG), la actividad eléctrica de un área determinada: la Corteza Cingulada Anterior. Supongo que así a bote pronto esta zona del cerebro no os dice nada, pero deberíais saber (o no) que está muy relacionada con la detección de situaciones de conflicto en las que las circunstancias nos piden que actuemos de forma diferente a como solemos hacerlo (de ahí lo de acostumbrar a los sujetos con una letra y presentarles la otra de vez en cuando).

¿Y qué fue lo que descubrieron estos señores de las universidades de Los AngelesNueva York? Pues que la actividad de la Corteza Cingulada Anterior durante la respuesta a la letra no habitual era mayor en los sujetos que habían declarado ser más liberales que en los sujetos que se consideraban más conservadores (como podéis ver en la imagen de aquí al lado). Es decir, los  “conservadores” tenían más problemas para detectar la necesidad del cambio en la rutina (el paso de la letra más frecuente, la ‘M’, a la menos frecuente, la ‘W’). De hecho, se equivocaban más en estas ocasiones.

Como digo, se trata de la primera evidencia a nivel neuronal de las diferencias que existen a nivel comportamental entre distintas orientaciones políticas. Y aunque es necesario ser cauto (no pensemos que ahora mediante un EEG voy a poder decidir a quién votar en las próximas selecciones), se trata de un resultado genial. Genial, pero supongo que no demasiado sorprendente, ¿no? Por eso a los conservadores se les llama así, porque tienen más reticencias a la hora de cambiar las cosas.

Y claro que en la vida real todo es mucho más complicado y no está tan claro cuándo las circunstancias requieren un cambio y cuando es mejor aguantar con el modelo actual. Porque si estuviese claro que las circunstancias requieren un cambio, no querer cambiar nuestro modo de actuar sería sencillamente inmoral ¿no?

Luis M. Martínez Otero y Manuel Molano Mazón

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10 comentarios sobre “El cerebro político

  1. Bueno… Pero qué interesante es esta entrada! 🙂 Me parece súper sorprendente el resultado del estudio y su interpretación. Como decís, es GENIAL. Pero es tan genial que me pregunto si no se estarán comparando dos niveles de abstracción demasiado distintos: reaccionar a un estímulo visual cambiando la forma en que movemos la mano no es lo mismo que reaccionar a un entorno social y político complejo cambiando nuestra estrategia social… no?

    Así que haré la pregunta del escéptico, si me lo permitís: ¿Debo pensar que vuestra conclusión de que los conservadores reaccionan “mal” a CUALQUIER cambio no es sino una bonita casualidad, o realmente podemos deducir que el estudio es una DEMOSTRACIÓN de que los conservadores reaccionan, efectivamente, mal a TODO TIPO de cambios? (al final hice la pregunta igual…)

    Gracias por esta entrada! Y tuve que contenerme para no salirme del contexto… 😉 Espero que pronto haya otra!

    1. Hola Efrén,

      Yo también creo que no deberíamos precipitarnos a la hora de sacar conclusiones de este estudio.Como tú dices, no es lo mismo responder a las letras que aparecen en una pantalla, que a las cuestiones éticas o morales que nos plantea la vida. Sin ir más lejos, en las próximas elecciones generales en España, los conservadores están deseando un cambio. Y eso que han tenido tiempo para acostumbrarse al actual gobierno…
      Dicho esto, yo opino que el resultado es lógico, y que es verdad que el conservadurismo se asocia a un mayor apego por las tradiciones y una mayor reticencia al cambio del orden establecido ¿no crees?

      Gracias por tu comentario!!

      thegraymatters

  2. Pingback: » El Método
  3. Hola, me gustaría saber si se has estudiado también la posible diferencia entre la actividad cerebral en esa zona en jóvenes y personas mayores, o en hombres y mujeres. Si he entendido bien el artículo, los jóvenes deberían tener mayor actividad ¿no?
    En cuanto a la diferencia entre mujeres y hombres, a mi siempre me dio la impresión de que mi madre necesitaba tener las cosas más planeadas que mi padre y le costaba más salirse del plan establecido…

    gracias

    1. Hola Pablo,

      Pues que nosotros sepamos no existe todavía ningún estudio como el que tú dices, pero tienes razón que sería interesante conocer la respuesta a tus preguntas. Quizás podríamos aprender algo más acerca de los cambios que se producen en el cerebro a medida que nos hacemos mayores… Yo también esperaría un resultado como el que tu propones para las diferencias entre distintas edades. Para la diferencias entre mujeres y hombres, no lo tengo tan claro, porque piensa que no es lo mismo no querer salirse de los planes ya marcados, que no querer salirse de una rutina ya establecida… O quizás para el cerebro sí lo sea…

      Gracias por tu comentario!

      thegraymatters

  4. Pingback: El Método

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