Mentira número 3

La leyenda urbana de hoy es esa teoría que dice que sólo utilizamos el 10% del cerebro. Pero antes de empezar, quería decir que ésta es una mentira a medias porque, por mucho que la ciencia diga lo contrario, estoy seguro de que algunas personas utilizan incluso menos del 10% de su cerebro. Y dicho esto, hago aquí un pequeño inciso para introducir una foto que, aunque no tiene nada que ver con el tema de la entrada de hoy, me ha parecido entrañable.

Como decía, existe la leyenda urbana de que tan sólo utilizamos el 10% del cerebro. Esta teoría estaría principalmente sustentada por dos hechos:

El primero es que el cerebro ha demostrado una capacidad casi increíble para prescindir de grandes partes de él mismo. Se conocen muchos casos en los que un paciente perdió, ya sea por un accidente, una enfermedad o algún otro motivo, una parte aparentemente importante de su cerebro y que tras un corto periodo de convalecencia recuperó casi por completo todas sus destrezas anteriores. Un ejemplo paradigmático de este tipo de casos es lo que le ocurrió a Phineas Gage, del que hablaremos muy pronto en otra entrada (como todavía no está escrita, el link lleva a otra cosa totalmente distinta…). Bien, hay dos cosas: la primera es que (como veremos también en esa futura entrada) no es tan evidente que la persona recupere todas sus destrezas anteriores. La segunda es que el cerebro es increíblemente adaptable a cualquier situación, incluso a perder una parte de su anatomía. Es lo que en neurociencia se llama plasticidad cerebral y que, de hecho, está muy de moda en estos últimos años. Pero que el cerebro se las apañe para no echar de menos la parte perdida no quiere decir que ésta no estuviese siendo utilizada.

El segundo hecho en el que se sustenta la teoría ya fue tratado en este blog hace más de un año. La cosa es que si tomásemos una imagen de su actividad, nos daríamos cuenta de que muchas partes del cerebro están bastante calladas durante mucho tiempo. Como explicamos en aquella lejana entrada, esto tiene que ser así ya que, si utilizásemos todo el tiempo todas las partes del cerebro, el gasto metabólico que llevaría asociado tanta actividad nos obligaría a ingerir más de 100 kilos de azúcar al día sólo para poder pensar (no intentes cambiar de canal).
Pero además, el cerebro está organizado de forma modular: las partes que no son necesarias en un momento dado no se utilizan. Es decir, que yo no esté utilizando las piernas mientras escribo esta entrada, no quiere decir que no las utilice nunca. Como ahora, que he acabado y me quiero ir a casa.

Mañana más.

Luis M. Martínez Otero y Manuel Molano Mazón

Anuncios

4 comentarios sobre “Mentira número 3

  1. Pingback: Mentira número 4

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s